EL DIARIO

Miercoles, 23 de Setiembre del 2020

La “reaparición” de Eduardo Duhalde

Por Emilio Cárdenas, el 28 agosto, 2020

¿Que te parece?
Me gusta ¡Amo esto! Muy divertido Wow! Es triste Me enoja
6

 

Emilio Cárdenas

Emilio Cárdenas

Cuando la Argentina no anda bien –lo que, cuando asoma el peronismo es bastante frecuente- el justicialista banfileño Eduardo Duhalde sale de su normal aislamiento y deja de lado sus reuniones nocturnas para jugar a las cartas con algunos personajes del mundo de las finanzas, para dedicarse, en cambio, a profetizar y a auto-calificarse de indispensable e infalible.

 

Hablamos ciertamente de uno de los políticos de peor calidad de toda la hostoria reciente argentina. Con una suerte de peculiar cultura suburbana, que Duhalde aplica a todo lo que cree ver. Siempre.

 

Esa repentina fiebre por la “reaparición” que a veces se apodera de él me fue confirmada, sin vueltas y en su momento, por el malogrado político rionegrino Carlos Soria, uno de los alfiles y operadores políticos preferidos por Eduardo Duhalde.

 

Ahora Duhalde anuncia sorprendentemente el regreso de los militares al poder y, muy suelto de cuerpo, dice “tener información” que para ello le habría llegado –misteriosamente- desde el interior mismo del mundo castrense. De los cuarteles, entonces.

 

En su empeño por tratar de “reaparecer” con un “canto del búho”, Duhalde parece estar inventando un “relato” burdo, con el que trata de volver a un escenario grande en el que definitivamente ya no está. Mala señal. Y también, cuidado, porque aparece el clásico mal agüero al anunciar imprudente y fatídicamente, la llegada de una etapa de “anarquía con olor a sangre”.

 

Pocos, muy pocos, lo escuchan. Sus predicciones valen poco. Y son agoreras. Aunque lo cierto sea que las cosas no luzcan propicias para un país que, desde hace nada menos que cincuenta años, sigue buscando un rumbo plural que no encuentra, desafortunadamente. De allí su asombrosa y continuada decadencia.

 

Comparar simplemente a Duhalde con los hombres de la exitosa generación argentina del 80 permite entender, muy fácilmente, las razones de nuestro largo y llamativo fracaso.

 

 

(*) Ex Embajador de la República Argentina ante las Naciones Unidas.

 

¿Que te parece?
Me gusta ¡Amo esto! Muy divertido Wow! Es triste Me enoja
6

Compartir