EL DIARIO

Miercoles, 5 de Agosto del 2020

China no se transformará nunca en una democracia mientras el Partido Comunista la gobierne

Por Emilio Cárdenas, el 10 julio, 2020

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Emilio Cárdenas

Emilio Cárdenas

Los habitantes de Hong Kong están transitando un momento particularmente difícil. Triste, por cierto.

China les acaba de imponer, brutalmente, sus leyes, que nada -absolutamente nada- tienen que ver con la protección y garantía de sus libertades individuales. Lo hizo brutalmente y sin titubeos. Ya no es posible soñar allí con otra cosa.

El propio presidente Xi Jingping acaba de decirles, sin rodeos, que las cosas en Hong Kong ahora nada tienen que ver con la democracia, en una frase durísima, que sin embargo parece haber pasado bastante desapercibida, pese a que es tan clara, como terminante. De horror.

Dijo: “China no debe nunca seguir el camino del constitucionalismo occidental, ni el de la separación de poderes, ni tampoco el de la independencia del Poder Judicial”. Más claro, el agua.

El comunismo como sistema económico es ciertamente muy distinto al capitalismo. No puede, por ejemplo, convivir con la democracia. Ni con la libertad. Ni aceptar otro punto de vista que el que adopte, como caprichoso presunto evangelio, el Partido Comunista. Nunca.

En Hong Kong, hoy el pánico y el temor a ir presos han reemplazado a la libertad.

El hombre está siendo ostensiblemente deshumanizado. No se lo deja pensar y, mucho menos, elegir. Tiene que obedecer. Sin otra opción.

Tiene un amo, quizás para siempre. Esto es lo terrible de tener que dejar atrás a la libertad en que los habitantes de Hong Kong vivían en su laboriosa, dinámica y siempre sorprendente ciudad. Lo que les pasa es absolutamente conmovedor. Pero no es sorpresivo, claro está.

(*) Ex Embajador de la República Argentina ante las Naciones Unidas.

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