EL DIARIO

Domingo, 23 de Setiembre del 2018

Aumenta Preocupación por la Persecusión-en China- a los “Uighures”

Por Emilio Cárdenas, el 22 agosto, 2018

¿Que te parece?
Me gusta ¡Amo esto! Muy divertido Wow! Es triste Me enoja

 

Las denuncias de la existencia de una dura persecución desatada contra los “huighures” -un pueblo musulmán que, como minoría diferente, habita en la región de Xinjiang, en el norte de China, cuyo extendido territorio es algo así como dos veces el de Alemania- están aumentando.

Y con ellas, naturalmente, también las preocupaciones por su triste suerte. Se habla de que en estos momentos habría algo así como un millón de “huighures” que están internados en decenas de campos de concentración, en los que presuntamente estarían siendo “re-educados”, eufemismo que sugiere un esfuerzo por lavar cerebros.

El tema finalmente, pese a los constantes esfuerzos obstruccionistas chinos, llegó a las Naciones Unidas, en la sede de Ginebra, donde funciona el Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial. Lo que obligó finalmente a la delegación china a tomar expresamente posición sobre el mismo.

China negó terminantemente que la persecución a los “huighures” exista y, además, sostuvo que no hay tampoco campos de concentración como los señalados más arriba, ni programas de re-educación. Pero sostuvo que hay, en cambio, diversos programas de educación profesional y vocacional y centros de empleo que están ciertamente en funcionamiento en la región de Xinjiang.

Pese a ello, hay algunos observadores que sostienen -e insisten- en que lo cierto es que en China hoy hay más de mil centros de detención, en los que se ha encerrado a más de un millón de “huighures”. Con, además, otros detenidos que pertenecen a otras minorías, también musulmanas.

Los intelectuales y periodistas de la etnia referida están simultáneamente siendo vigilados y seguidos de cerca. Y los estudiantes “huighures” que regresan de cursar estudios en el exterior son rápidamente convocados y, muchos, “re-localizados” en otros rincones, distintos, del inmenso país.

Lo descripto suena, desgraciadamente, bastante parecido a la difícil situación que padecen los llamados “rohingyas”, en la cercana Myanmar. Lo que está ciertamente muy lejos de ser un consuelo. Por esto no debe quedar más detrás del sospechoso muro de silencio que por demasiado tiempo lo ocultó ante los ojos del mundo

 

 

(*) Ex Embajador de la República Argentina ante las Naciones Unidas.

¿Que te parece?
Me gusta ¡Amo esto! Muy divertido Wow! Es triste Me enoja

Compartir