EL DIARIO

Domingo, 27 de Mayo del 2018

Los EEUU siguen de cerca el accionar Chino en su País

Por Emilio Cárdenas, el 22 enero, 2018

¿Que te parece?
Me gusta ¡Amo esto! Muy divertido Wow! Es triste Me enoja

 

Está ya meridianamente claro que China no sólo aspira oficialmente a ocupar el centro del escenario internacional, sino a estar allí sola en algún momento, como el único país líder del mundo, apuntando a que esto suceda no más tarde del 2050. Y esto es, obviamente, advertido por su rival, los EEUU. Por ello, la política norteamericana en materia de seguridad y estrategia ahora identifica y analiza cuidadosamente los múltiples movimientos y actividades de las diversas instituciones chinas en las universidades, centros de pensamiento y estudio, y organizaciones norteamericanas, en general. Preocupadas ciertamente por calibrar debidamente su impacto e influencia.

Por ejemplo, tanto el Congreso norteamericano como el FBI están investigando la conducta de las instituciones chinas a lo largo de la elección presidencial de 2016, aquella que consagrara a Donald Trump como primer mandatario norteamericano. En paralelo a los que están -abierta y activamente- investigando respecto de la influencia rusa en ese mismo proceso.

Hablamos no de espionaje, que seguramente existe, pero que es objeto de atención por otros circuitos, sino de operaciones que, encubiertamente, pueden tener como objetivo aumentar la influencia china en distintos capítulos importantes de la vida de los norteamericanos.

La tarea se hace sin la histeria de los 50, pero con una preocupación clara que va mucho más allá de lo que hace o puede hacer el poderoso Partido Comunista Chino, oficialmente. Tiene que ver con todo lo referido a posibles manipulaciones en los procesos electorales, presiones sobre las autoridades (tanto a través de la cada vez menos usada coacción, como de la mucho más frecuente alternativa de la seducción) o sobre la opinión pública.

Cabe apuntar que Australia, también preocupada por esta cuestión, ya tiene sobre esto mismo, una política clara y activa, que de alguna manera empuja al resto del mundo a hacer lo propio.

Ocurre que en los EEUU hoy una tercera parte de los estudiantes extranjeros proviene de China. Esto es unos 350.000 estudiantes, en los más diversos capítulos del saber y la investigación. Y que el abundante dinero chino seduce cada vez más a los profesores y estudiosos, apoyando su labor y, a veces, direccionándola de alguna manera, sutil o abierta. O que la industria del cine sabe bien que hoy el segundo mercado para sus productos es el chino y que debe adaptarse al mismo, para poder seguir beneficiándose con su enorme poder de compra, que es ya del orden de los nueve mil millones de dólares.

China no esconde su preocupación por el tema. Cuando algún periodista o agencia es demasiado agresivo, la obtención de las visas para viajar al país asiático puede transformarse en una larga aventura o calvario de final impredecible, como ocurriera no hace mucho tiempo con la agencia de noticias Bloomberg, luego de que ésta fuera absolutamente frontal respecto de la enorme riqueza, actividades y poder acumulado por los nuevos millonarios chinos.

Sucede que los chinos tienen una política coordinada que apunta, como señalamos al inicio, a transformar a su país en el más importante e influyente del mundo, lo que hasta ahora era en los hechos el rol casi monopólico de los EEUU. Y esto es seguido de cerca.

 

 

(*) Ex Embajador de la República Argentina ante los Estados Unidos.

¿Que te parece?
Me gusta ¡Amo esto! Muy divertido Wow! Es triste Me enoja

Compartir