EL DIARIO

Martes, 22 de Agosto del 2017

Acorralado, Maduro recurre al fraude

Por Emilio Cárdenas, el 4 mayo, 2017

¿Que te parece?
Me gusta ¡Amo esto! Muy divertido Wow! Es triste Me enoja
2

Emilio Cárdenas

Emilio Cárdenas

Nicolás Maduro está aparentemente acorralado. Con el pueblo masivamente en las calles desde hace ya más de un mes en una larga y dura expresión de protesta y el país virtualmente paralizado. Pero se aferra al poder. Como puede. Con el descaro y la ordinariez que lo caracterizan singularmente. Reprimiendo y tirando a matar contra su pueblo, en lo que será un episodio histórico que lastimará la imagen de militares que reprimen para continuar en el poder, camino a una segunda Cuba.

Ocurre que simplemente Maduro no tiene otra opción y sabe que, de otro modo, el actual gobierno venezolano que encabeza será juzgado en los tribunales de su país, al menos por corrupción y narcotráfico, previsiblemente. Y hasta quizás por Traición a la Patria. Y que Cuba, que vive colgada de Venezuela, no le dejará huir desde que su propio e inviable futuro depende de que la asistencia financiera y energética venezolana a Cuba de alguna manera continúe.

Por esto Nicolás Maduro recurre ahora al fraude, con una convocatoria absolutamente ilegal a una asamblea nacional constituyente, hecha en abierta violación a la Constitución de su país y con el propósito principal y esencial de consolidar un “golpe de estado” que desde hace rato ya Maduro y los suyos tenían preparado para el caso de que fuera necesario.

¿Por qué es ilegal esa convocatoria? Porque Maduro sólo tiene la iniciativa para la convocatoria, que debe siempre hacerse mediante referendo en el que participe todo el pueblo venezolano, mecanismo que lo derrotaría, desde que una enorme mayoría de los venezolanos quiere y exige elecciones libres, libertad para los presos políticos y asistencia inmediata para comenzar a paliar la tremenda crisis humanitaria por la que atraviesa.

Esto es lo que surge indubitado del artículo 347 de la Constitución venezolana. Sólo el pueblo puede convocar a referendos. No el Poder Ejecutivo, por sí mismo. Con su estrategia Nicolás Maduro intenta abiertamente usurpar la soberanía popular. Arbitrariamente, como lo hace siempre. La oposición unificada se lo hace notar, pero de nada sirve. Nicolás Maduro corre hoy por tratar de preservar su vida política y mantener el poder que detenta.

Además el voto popular debe ser universal y Maduro no lo convocará sino ladinamente. De manera parcial, entre sus sectores adictos apenas.

Veremos si el Consejo Nacional Electoral, hasta ahora absolutamente sumiso a Maduro, convalida o no la burda maniobra con la que el todavía presidente venezolano quiere convocar y realizar un referendo obviamente fraudulento, con la esperanza de poder seguir de alguna manera aferrado al poder.

Pese a todo, crece la sensación de que Nicolás Maduro y los suyos enfrentan ya una cuenta descendente y que su huida aparece ya como si ella fuera apenas una mera pero inevitable cuestión de tiempo.

Por ahora, Nicolás Maduro -vestido con un atuendo tipo Mao de color beige, más bien propio de un barman de un hotel de tercera categoría, créase o no, baila distendido ente las cámaras de la televisión, mientras sus sicarios, armados hasta los dientes, apuntan y disparan sin titubear contra miles de civiles inocentes que, a lo largo y ancho de Venezuela, sólo expresan pacíficamente su repudio a la perversa dictadura de Nicolás Maduro.

(*) Ex Embajador de la República Argentina ante las Naciones Unidas.

¿Que te parece?
Me gusta ¡Amo esto! Muy divertido Wow! Es triste Me enoja
2

Compartir