EL DIARIO

Miercoles, 13 de Diciembre del 2017

Funesto intercambio de información con Argentina

Por Adolfo Castells Mendívil, el 26 septiembre, 2012

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Confieso que debo vencer el tedio y el hastío, para seguir escribiendo sobre la equivocada política frenteamplista de entrega total a la Argentina kirschnerista. Si hoy lo hago —una vez más— es por la próxima aprobación del Acuerdo con ese país, para el intercambio de información tributaria.

Porque, evidentemente, estarán otra vez las autómatas manos levantadas de la mayoría absoluta “progresista”, para avalar ese engendro cuyo tratamiento —infructuosamente— el SenadorOpe Pasquettrató de postergar.

LA “OBLIGACIÓN” DE FIRMAR CON ARGENTINA

¿Cómo hemos llegado a esta situación de “tener” que firmar este acuerdo, tal cual insiste el gobierno? En abril de 2009 trascendió la noticia de que la OCDE nos había puesto en la lista negra. El entonces Ministro de Economía Álvaro García, anuncia que el Uruguay se compromete a cumplir las normas de transparencia y de intercambio de informaciones en materia fiscal de la OCDE y dos días después se pasa a la lista gris.

Cuando asume este gobierno la situación era esa, y por la notoria ineptitud de la conducción de nuestra acción exterior —tanto de la Cancillería como de Economía— se llega al episodio Nicolás Sarkozy, el 4/11/2011, que equivocado en el fondo y en la forma, acusó a nuestro país de “paraíso fiscal”, basado en un informe elevado al G20.

Ese documento “Transparencia Impositiva2011”, había sido elaborado por el Foro Mundial de Transparencia e Intercambio de Información Impositiva de la OCDE, se publicó el 26/10/2011 y al día siguiente un cable de AFP, recogido por la prensa uruguaya, daba noticia que a los paraísos fiscales anteriores, se agregarían tres: Brunei, Uruguay y Vanuatu.

¿No se enteró la Cancillería uruguaya a través de sus representantes diplomáticos en el exterior, que incluir a Uruguay en la lista de “paraísos fiscales” estaba en la agenda para la reunión de ese Foro, que comenzaba el 25/10/2011? Y luego ¿no se enteró del informe públicamente divulgado el 26/10/2011?

Y si estaba al corriente ¿qué hizo al más alto nivel, en esos ocho días, hasta que ese informe empezara a ser tratado por el G20, el 3/11/2011? ¿A la Cancillería no se le ocurrió que era el momento que el Presidente Mujica hablase con sus pares de Brasil y Argentina para plantear la situación? ¿O con Angela Merkel o con las autoridades dela Unión Europeaa las cuales estaba visitando?

Entonces, cuando la OCDE lanza ese reproche recogido por Sarkozy ¿a quién le sirve? El siempre locuaz y nunca oportuno Canciller Timerman declaró que la Presidente Cristina Fernándezafirmó en la reunión de los países del G-20 que “todas las guaridas fiscales tienen que ser eliminadas”.

Pero esa confesión no le bastó a nuestro Presidente, su Canciller ni ala Senadora Topolansky, quienes negaron rotundamente que Argentina haya influido en la decisión del G20 y se acusó a la oposición de incurrir en un  “sabotaje contra el gobierno”, por haber osado sospecharlo.

El Presidente galo se expresó como vocero, en tanto anfitrión de la Reunión del G20. En consecuencia, el G20 es el responsable y se debieron pedir explicaciones a todos sus miembros. Pero Argentina integra el G20 y nosotros nunca le vamos a pedir explicaciones, hay demasiado miedo reverencial.

Posteriormente se realizaron gestiones, se firman varios acuerdos más y  Uruguay salió de la “lista gris” y de acuerdo a lo que el MEF informó hace poco, el avance del país a juicio del Foro Global de Transparencia, le permite el pasaje a la llamada “fase2”.

Mientras tanto, se había firmado el 23/04/2012, el Acuerdo de Intercambio Tributario con Argentina, que ahora está a estudio del Parlamento.

¿POR QUÉ APROBAMOS EL ACUERDO?

Se ha pretendido hacernos creer que el acuerdo se firmó por presiones, pero que ellas coinciden totalmente con la conveniencia uruguaya. En el Parlamento, el Ministro Lorenzo habló de “opacidad” para referirse a la política anterior en materias de inversiones, con el secreto bancario, la falta de intercambio de información tributaria, etc.

Ahora bien, si fuera así y lo anterior era inconveniente, el Frente Amplio asumió el gobierno en el 2005, el Ministro de Economía era Astori  ¿por qué esperaron las presiones y no tomaron las medidas antes que nos las impusieran?

Simplemente porque no es así. Este acuerdo lo vamos a aprobar nada más que por la presión argentina. La presunta exigencia de la OCDE, proviene de un organismo del cual no formamos parte y no tenemos compromisos ni obligaciones jurídicas que hayamos asumido.

Sea dicho al pasar, resulta particularmente gracioso que un gobierno del Frente Amplio ceda a las presiones de organismos internacionales, otrora “brazos del  imperialismo sanguinolento”.

Y todas las amenazas del “cuco” OCDE que maneja el gobierno, son limitadas a las instituciones de ese organismo. No tienen ninguna repercusión enla Organización Mundialde Comercio, en la OEA, en el BID, en las NN.UU., en el FMI, en el Banco Mundial, etc.

Ahora bien, mismo con la OCDE, Uruguay pasará a la llamada “fase2”oficialmente en la próxima reunión del Foro, los 26/27 de octubre de 2012 en Sudáfrica. Y hasta el primer semestre de 2014 no se prevé una nueva reunión.

Quiere decir que tendríamos todo el año que viene, para ir preparando una defensa: va a haber ya unos cuantos acuerdos firmados y en negociación, sería bueno que se suscribiera uno con Brasil y que se explicara a la OCDE  los pormenores de por qué Argentina no da garantías para aprobar el acuerdo.

Para ello, bastaría llevarle las pruebas de la manera mafiosa de actuar de la AFIP, mostrar videos de los 150 inspectores desembarcando en Clarín; la negativa del Director de la AFIP de estar al corriente del hecho; la intimidación a los habitantes de los “countries” y la actitud amenazante y discriminatoria hacia los opositores, entre otras muchas cosas más que se podrían exhibir.

Sin hablar de abundar, agregando la dependencia de la Justicia del Poder Ejecutivo, las observaciones del FMI y de la OMC por no cumplir con las reglas establecidas, etc. Pero ya sabemos que eso no va a ocurrir ¡Dios nos libre de enfadar a la Sra.!

Además, existe una cuestión ideológica: el Presidente José Mujica —en el fondo y aunque eso perjudique al Uruguay— está encantado de poder castigar a los argentinos, con recursos, que efectúan depósitos en nuestro país, como también le gustaría hacerlo con los uruguayos que tienen dinero en el exterior.

Como muestra de lo anterior, sus declaraciones publicadas en la revista Políticas, de la Secretaría de Comunicación de la Presidencia, “¿Que quieren entonces, un país de porquería, de sinvergüenzas, que viva currando con la plata negra de sus vecinos?”. La crisis del 2002 “fue culpa de tener un sistema bancario carroñero”.

Y sobre los que afirman que perdimos ventaja, referidos al acuerdo de intercambio de información con Argentina, dice el Presidente: “¿Perdimos la ventaja de qué, de haber sido jodedores? ¿Eso es lo que quieren, lo que están defendiendo?”

Mujica no se da cuenta que esa malentendida solidaridad con la señora de Kirchner, no le garantiza que los argentinos no sigan colocando su dinero en el extranjero. Lo que pasará es que si se aprueba el acuerdo, no lo harán más en el Uruguay.

LAS INCONVENIENCIAS DEL ACUERDO

Aclaro que voy a pasar por alto —adrede— el despropósito mayor de este acuerdo, que es aprobarlo en las actuales circunstancias de nuestra relación con Argentina y a cambio de nada. Por eso, hagamos de cuenta que todo marcha bien.

Aun así, el texto del acuerdo de intercambio tributario, conlleva más perjuicios para nuestro país que ventajas, pese a lo que afirman Astori, Lorenzo y otros jerarcas del gobierno. Y trataré de resumir por qué.

1) Uno de los logros fundamentales del acuerdo —según nuestro gobierno—es la no retroactividad. Algunos de los expertos consultados por el Parlamento dijeron, con ésta u otra palabra, que esto era una “falacia” (Dr. Shaw). Lo que dice el acuerdo (Art.4.1) es que los pedidos de información “se aplicarán a todos los impuestos nacionales vigentes, establecidos por las partes”.

Por ejemplo, un argentino tiene una inversión en el Uruguay anterior al acuerdo, pero la sigue teniendo después, la AFIP le puede preguntar cómo obtuvo el dinero para adquirirla y eso es retroactividad. Por otra parte, voceros de la impositiva argentina han expresado que no les interesa la no retroactividad, porque aplicarán su legislación interna.

2) El acuerdo establece que la información solamente puede ser utilizada para fines tributarios y no para otros fines. Si la Argentina contraviene esa disposición y nos pide datos —por ejemplo— para perseguir un opositor, podemos denunciar el acuerdo, dijo Lorenzo en el Parlamento.

No nos animamos a hacerle frente a Argentina en nada y ¿vamos a denunciar un acuerdo? Parece broma. Y agregó Lorenzo que si no lo denunciáramos sería el fin del secreto tributario. Ese mismo es nuestro temor: va a ser el fin del secreto tributario.

4) De acuerdo al art.3, la Parte requerida no está obligada a brindar información de personas que se hallen fuera de su jurisdicción territorial. Pero en el art. 5.4, se  puede brindar información que obre en poder de bancos, otras instituciones financieras, a propiedad de Sociedades, etc. Y eso, podría ir más allá de la jurisdicción.

En síntesis, este acuerdo sería inconveniente para el Uruguay, con cualquier gobierno argentino. Y se multiplica de manera exponencial, tratándose del kirchnerismo. Ya lo estamos empezando a palpar con las inversiones inmobiliarias y por el paquete de restricciones argentinas, que constituyen un verdadero corralito.

Si a eso lo agregamos la aprobación del Acuerdo de Intercambio Tributario, un infausto provenir nos espera. Sin contar que aquellos hermanos rioplatenses —no el gobierno— que confiaron en nosotros, durante tantos años, se van a sentir defraudados, que por no desagradar a la Presidente argentina, los hayamos dejado a la intemperie.

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