Jueves, 20 de Junio del 2013 Actualizado: 16:00

Chávez se prepara ¿para la victoria, la derrota o el fraude?

Por (castells@eldiario.com.uy) | Miércoles, 29 de agosto del 2012

Por primera vez, de la pluralidad (que no es pluralismo) de las encuestas de opinión que se realizan en Venezuela, dos de ellas dan ganador a Henrique Capriles Radonski, de la Mesa de Unidad Democrática (MUD), principal candidato opositor a la re-reelección del Presidente Hugo Chávez, el próximo 7 de octubre.

Y aunque la gran mayoría de ellas dan triunfador al bolivariano Comandante —inclusive alguna por 20 y 30 puntos— Chávez que tiene mucho defectos, pero tonto no es, sabe que sin fraude pre-electoral, la cosa se le puede complicar. Y eso lo tiene muy nervioso, como lo demostró en algunos hechos recientes.

Por ejemplo, cuando el Presidente fue a hacer campaña a Guayana, los trabajadores, le perdieron el miedo y lo pusieron en su sitio, tanto en una concentración popular, como en la central hidroeléctrica de Caruachi,

Sus gritos de protesta resonaron en todo el país, mientras el candidato oficialista desplegaba su filosofía barata y presentaba los “milagros de su revolución”. Tanto es así, que como los camarógrafos no podían ocultar las protestas y sus ministros y guardaespaldas no sabían que hacer, el gobierno resolvió cortar la cadena de TV y radio que se transmitía.

Otro hecho fue su total desinterés por la caída del puente de Cúpira, que dejaba incomunicada a Caracas con el Oriente del país; su intervención tardía en los incendios del Complejo Refinador de Amuay, que causaron más de 50 muertos y casi 200 heridos, con su furibundo desmentido a los funcionarios que osaron hablar de un “escape” y no como él, de “sabotaje”.

Y peor aún, la amenaza de guerra civil. En un acto político en la región de Sucre, amenazó que si la “burguesía” (que equipara con la oposición) llega a ganar los comicios eliminaría las misiones de atención de la salud, la educación y alimentación, que tiene su gobierno para los sectores pobres.

Agregó textual: “Esto llevaría a una guerra civil porque ¿quién puede pensar que el pueblo se quedaría con los brazos cruzados si le quitan los derechos adquiridos? Sin embargo dijo estar seguro de que ganará la elección “con un KO arrasador”, pero advirtió que ante su eventual derrota el país entraría en una etapa de desestabilización.

Por otra parte, El Universal (26/8/2012) escribe: “Sus excentricidades ya no hacen gracia, suscitan burla (…) Vuelve a repetir que “su revolución está armada” pero ya no asusta. Está vivo el rechazo a la violencia, el atraso, el desempleo y la pérdida de libertades y derechos encarnados en sus 14 años de desgobierno”.

De su lado, el Human Rights Watch empieza su último informe sobre Venezuela

“El debilitamiento del sistema de controles democráticos durante el gobierno del Presidente Hugo Chávez ha contribuido a que la situación de los derechos humanos en el país sea precaria”.

“Debido a la ausencia de control judicial, el gobierno ha violado sistemáticamente el derecho de libertad de expresión, la libertad sindical de los trabajadores y la capacidad de las organizaciones de derechos humanos de defender derechos básicos”.

Entonces el fraude pre-electoral está ya en marcha. Por medio de un asistencialismo desenfrenado; de un control cada vez más férreo sobre la vida privada y el pensamiento, que induce el temor de la población por mostrarse opositora.

Además, por colocar todos los recursos del Estado —principalmente los del petróleo— a repartir aumentos públicos y dádivas; y por poseer el alto mando de las FF.AA. consustanciado con el Socialismo del Siglo XXI y que ha amenazado de no entregar el poder, en caso de derrota del gobierno actual.

Esa financiación del Estado incluye decenas de blogs por internet denostando a Capriles, como este que lo acusa de ser un agente nazi-sionista.

Pero además de eso, hay una estructura electoral perversa, que empieza por la delimitación de jurisdicciones al antojo del mandamás, lo que le permitió tener una mayoría en la actual Asamblea Nacional, en tanto que la oposición del MUD había logrado el 52% de los votos, en  las últimas legislativas.

Perversidad que se agudiza con la integración del Consejo Supremo Electoral (CSE). En efecto, cuando se estableció en Venezuela el voto directo, universal y secreto, se pretendió constituir un árbitro electoral que ofreciese las mayores garantías a los partidos de oposición, ya que el gobierno no las necesita porque, tiene el poder.

Así, se creó el CSE independiente del Ejecutivo e integrado por representantes de los partidos más representativos, por ser los más votados, contando con la presencia de una minoría de independientes verdaderos.

Y durante 40 años eso funcionó aceptablemente bien en Venezuela. Sin embargo gobernantes ingenuos, exagerando algunas trampas electorales que sí existían, forzaron un cambio en la integración del CSE debiendo ser todos independientes. Esto cuando asumió Chávez le vino como anillo al dedo.

Empezó por cambiarle el nombre en la nueva Constitución por “Consejo Nacional Electoral”, integrado por 5 miembros independientes, pero que por supuesto son nombrados por el Comandante y que de independientes tienen sólo el nombre y convierte al nuevo CNE en un órgano del gobierno.

Pero no se contenta sólo con eso. En la Junta Nacional Electoral, los tres miembros son chavistas. En el Registro Electoral y en la oficina de identificación que emite las cédulas, son todos chavistas. La plataforma de comunicaciones la dirige Socorro Hernández, ex Ministra de este gobierno y todos sus empleados son también socialistas del siglo XXI.

Así como lo son en el Sistema de Control de los Coordinadores de Centros de Votación; los miembros de mesas son 66% chavistas; el General Santeliz, hombre del mandamás, dirige el Sistema de Distribución del Material Electoral; y en las Delegaciones Regionales todos los delegados y sub-delegados son del Comandante.

En un Informe Confidencial  “Algo bueno paso en el Táchira”  (http://ticsddhh.blogspot.com/2012/08/algo-bueno-paso-en-el-tachira.html) el Consultor Luis Manuel Aguana, menciona que con los programas y la operación de las maquinas de votación, es por donde se puede estar escapando un fraude masivo, sin que la opinión se dé cuenta.

Sin entrar en mayores detalles del recuento de votos y las explicaciones acerca de esta nueva denuncia de posible fraude, mencionaré que se tabularon diferencias históricas en los resultados a favor del gobierno en desmedro de la oposición cuando se sorteaban primero las maquinas a ser auditadas y luego se transmitían e imprimían las Actas.

¿Por qué?  Porque el operador de las maquinas conocía previamente cuales debía transmitir de la manera “normal” y cuales transmitir de forma “diferente”. Y luego de instruido por teléfono por el CNE realizaba un proceso para aquellas a las que se les haría auditoría y otro para las que no se le haría.

Es decir,  primero se transmiten las Actas de todas las máquinas, se cierran las mesas y luego se procede a sortear para saber cuales se auditan.

Y, además, las maquinas estarán en poder del Plan Republica (chavista) y de la Milicia Bolivariana después de esa auditoría y antes de ser entregadas a los centros. “Eso es para aquellos —dice el autor del informe— que sostienen que las Actas y los testigos nos protegerán del fraude”.

Por estas y otras cosas, el Centro Carter declinó la invitación enviada por el CNE para ser “acompañante” de las próximas elecciones presidenciales y especificaron que su trabajo está destinado a ser “observadores internacionales” tal y como está estipulado en la “Declaración de Principios de la Observación Internacional de Elecciones” y no “acompañante”.

He descripto algunos de los aspectos que dan la pauta de lo difícil —no imposible— que le resultará a Capriles derrotar a Chávez.

De todas maneras siendo una posibilidad la que gane Capriles, supongo que nuestro Presidente y nuestro Canciller, que nos han “vendido” la conveniencia de asociarse a Venezuela —más allá de Chávez— estarán ya haciendo contactos por si el vencedor es Henrique Capriles.

¡Que buen chiste! ¿No?

 

 


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