Presos refaccionarán cárceles
Por Martín Cajal (martin@eldiario.com.uy) | Lunes, 20 de agosto del 2012
Un plan de refacción de cárceles será llevado a cabo con mano de obra de los propios presos, anunció Jaime Saavedra, director general del PNEL (Patronato Nacional de Encarcelados y Liberados).
Para eso se firmó un acuerdo entre el PNEL, el SUNCA y la Cámara de la Construcción, con el cual se instalará un centro de capacitación en construcción que comenzará a trabajar antes de fin de año.
El plan apunta a mejorar la habitabilidad de los centros de reclusión con mano de obra de los reclusos, que refaccionarán las penitenciarías del Centro Metropolitano de Mujeres, del COMCAR, El Molino, de la Subdirección del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR) y la de Canelones.
“Vamos a demostrar que es posible, que es bueno, y mucho más barato, como lo demostró la experiencia en el módulo 9 de COMCAR”, explicó Saavedra.
Además, recordó la construcción del centro de rehabilitación Juan Soler de San José, que se hizo a partir de un acuerdo con la Unión Europea.
“Inauguramos una obra fantástica, hecha por los presos, con salas de informática, de lectura, para clase; un estacionamiento, un centro de herrería y una panadería. Hicimos todo con tres pesos”, destacó.
Los cursos arrancarán en dos meses en el Instituto de Rehabilitación Punta de Rieles, donde participarán 60 presos para tareas de albañil, medio oficial albañil y medio oficial herrero.
A través de los talleres ñuego los presos trabajarán en las empresas constructoras que financian el proyecto una vez que se reinserten en la sociedad.
Saavedra informó que el PNEL aportará los materiales, mientras que los cursos, docentes y tareas de logística serán responsabilidad de los trabajadores organizados en sindicato y de los empresarios.
También adelantó que durante 2013 habrá más acuerdos entre empresarios y trabajadores, y dijo que en Maldonado se lleva a cabo un proyecto similar.
Las diferentes tareas que se realicen en aquellos centros de rehabilitación serán de ocho horas de trabajo y a cambio recibirán un salario mínimo (3.200 pesos). Parte de ese ingreso irá a una caja de ahorro en el Banco Hipotecario del Uruguay, dinero que administra el PNEL y que quien lo genere podrá luego pedir cuando sea liberado.




