Despidiendo a un ilustre
Por Susana Andrade (maesusana@hotmail.com) | Viernes, 17 de agosto del 2012
Falleció el Catedrático Grado 5 Doctor en Antropología, docente titular en Facultad de Humanidades y Ciencias, Profesor Renzo Pi Hugarte.
Lo sentimos muchísimo. Se fue un amigo y es una pérdida irreparable para el mundo académico.
Prestigioso compatriota, increíblemente leía y casi siempre nos comentaba cada una de mis notas. Brindando opiniones fermentales acordara, las más de las veces, o discrepara con mis ideas.
¡Nos acompañó en tantas cosas importantes!
Profesional eximio y una persona de intensa humanidad.
Dedicado a la antropología social y religiosa, hay un antes y un después de sus investigaciones sobre la religiosidad popular en Uruguay y en la región.
Lo recordaré siempre vivo.
Estuvimos con él hace poco durante la internación; decía que le reconfortaba el alma nuestra compañía. Tomó mis manos con fuerza pidiendo bendición. La dificultad al respirar se quitó de golpe surgiendo la mirada inconfundible de inteligencia y observación aguda, junto a la sonrisa seductora y generosa verborragia siempre enriquecedora y amena.
Era fascinante escucharle! Sabía los porqués de tantas cosas profundas y compartía su intelecto privilegiado con la humildad de un grande.
Con èl se va parte de nuestra historia aunque haya dejado registros y escrituras.
Nos quedó pendiente un libro concebido en común, resultado de largas charlas cuando contaba deliciosas anécdotas de trotamundos empedernido y parte de sus primeros años. Le dije que este año lo haríamos y me contestó que difícilmente saliera de esta.
Puede que fueran historias que no debieran ser profanadas: sus andanzas en otros países durante el exilio, preparando el doctorado o nutriendo con vivencias sus teorías. O cuando relataba que de chico salvó a un amigo de ser violado defendiéndolo con un “fiyingo” o navaja pequeña regalo de su padre para defensa personal. O su juventud compartiendo clases con el hoy Presidente de la República mencionando que en ocasiones la mamá de José Mujica le brindaba refugio y comida porque él venía del interior a estudiar.
Extrañaré su entrañable amistad y su ilustre espíritu permanecerá entre quienes tuvimos la oportunidad de conocerle y disfrutar su misión cumplida en esta tierra.
Consuelo a sus dolientes y paz para tu bohemia esencia querido “Zé Pelintra” uruguayo.
Que el Pai Omulú tiernamente se ocupe de tus restos mortales así como de tu vida etérea y te lleve junto al Creador donde los Orixás te recibirán con alegría. De allá míranos de vez en cuando iluminando nuestro trabajo social como hasta ahora. Revivirás siempre en muchos y muchas de nosotros que admirábamos tu entrega y pasión por la existencia de la cual hoy afrontas otra etapa.
Se fue Renzo un día de Santa María, simbólico para quienes creemos en cultos afro pues pertenece a las Madres Espirituales. Seguramente le acunaron mientras llegaba el sueño. Y en la calunga o cementerio, fue recibido un 16 de agosto día de Obaluaé Rey de las Almas.
Sin dudas cuidarán su partida y le conducirán a un lugar tranquilo.
Desapegado a formalidades y transgresor por naturaleza, Profesor, por favor, trata de que Dios no te vea cuando te escondas para fumar.
¡Gracias hombre simiente!
SUSANA ANDRADE – GRUPO AFROAMERINDIO ATABAQUE




