Joven atacado en “Ice” se encuentra en coma
Por Ana De Salvo (anasalvo@eldiario.com.uy) | Sábado, 21 de julio del 2012
Un joven de 24 años oriundo de Montevideo, fue agredido por una patota de una docena de personas a la salida de un baile en Salto, y ahora lucha por su vida en un CTI de Montevideo.
Nicolás Rodríguez trabaja en el sector hotelero, y viajó a Salto el fin de semana pasado, para pasar sus vacaciones en las Termas del Dayman junto a dos amigos, Martin (25) y Rodrigo (20).
El sábado de noche decidieron ir a bailar y eligieron un boliche de la costanera salteña, “Ice”, normalmente un lugar tranquilo. Cuenta Rodrigo al diario Últimas Noticias, que “Nicolás estaba atravesando la pista cuando le dijeron ‘bailá, puto’. Nicolás se hizo el distraído, tratando de zafar del asunto, y le metieron dos trompadas por atrás, en la parte posterior de la cabeza. Ahí intentamos defendernos Martín, Nicolás y yo”. En ese momento, Martin y Rodrigo quisieron interceder, por lo que fueron echados al estacionamiento del local junto al grupo de agresores, que rondaba la quincena de integrantes.
“Estos tipos, indudablemente, nos quisieron matar. No fue una riña, no fue una pelea, los tipos salieron a matarnos de verdad. Están mal de la cabeza. Estarían bajo los efectos de algo”, destacó Rodrigo. “Tenían armas por todos lados, que no sé ni de dónde las sacaron. Tenían una cadena de moto, una cadena de motosierra, piedras, botellas y palos. Eso lo tenían preparado afuera. Lo único que atinamos a hacer fue a defendernos con el cuerpo. En ningún momento usamos armas como ellos, cosa que se le aclaró a la jueza”, agregó la víctima.
Toda la saña de la trifulca la recibió Nicolás, el primero en ser agredido. La tremenda golpiza no se detuvo ni siquiera después que uno de los atacantes golpeara con una gran piedra en la cabeza del joven, que ya estaba en el piso. Al respecto, tanto Martin como Rodrigo coincidieron en declarar que este atacante está estrechamente vinculado con una alta figura de la política de Salto.
Bastante después llegó la policía, la patota se dispersó y entró nuevamente al baile. “Cae un móvil policial totalmente tarde, ya cuando estábamos todos lastimados. Los tipos vuelven a ingresar al local bailable, cosa que nos llamó mucho la atención”, dijo Rodrigo, según consigna hoy el diario Últimas Noticias.
Por su parte, Martin fue dado de alta ayer del Hospital de Clínicas. Se recupera de una fractura en la mandíbula -por la cual casi debe recibir cirugía plástica reconstructiva-, un corte con sutura en la ceja, muchas heridas en todo el cuerpo y varias magulladuras generadas por la cadena de motosierra.
Para Nicolás fue aun más grave: según su amigo, tiene “la cabeza toda partida” y está en coma farmacológico desde hace días, luego de haber sido operado en dos ocasiones. La pedrada en el cráneo, mencionada anteriormente, le generó un derrame cerebral, informó. “Realmente se está debatiendo entre la vida y la muerte”, dijo.
Últimas Noticias consultó al encargado del CTI donde se encuentra el joven, quien informó que “sigue grave. Por las características de las lesiones y la evolución corre riesgo de vida”. Rodrigo, que era el que mejor parado había salido de la pelea, radicó una denuncia penal contra los golpeadores en Salto. De todas formas, ahora que se encuentran todos en Montevideo piensan replicar la denuncia aquí.
“El que estaba mejor (Rodrigo) hizo la denuncia. Nosotros ahora la vamos a hacer igual acá en Montevideo porque en Salto es medio complicado. Aparte, parece que es gente de mucha plata, gente con influencias allá, por eso queremos hacerla acá. Íbamos a ir hoy (ayer) con Rodrigo pero yo no me siento bien”, contó Martin.
En tanto, el grupo de agresores fue identificado y emplazado por la Justicia. La jueza penal salteña Francisca Suárez es quien lleva adelante la causa y aún no ha tomado una resolución sobre el tema, pero según pudo saber el diario Ultimas Noticias el personal del local bailable también ha declarado ante el tribunal, debido a sus implicancias en dejar a su suerte a los tres jóvenes montevideanos en un lugar apartado del recinto, sin contener a la patota.
Martin y Rodrigo hablaron con el diario, y están convencidos que el ataque se debió por una cuestión de territorialidad. Según Rodrigo, “frente a personas de otros departamentos no tuvieron (los agresores) mejor idea que esta”.
“Lo que pensamos nosotros es que los salteños, al parecer son bastante territoriales. Creemos que ese fue el motivo para que estos locos reaccionen así. Querían mostrar que allá mandaban ellos. Como un ‘acá estamos nosotros y los vamos a lastimar’. Son de familias importantes de Salto. Parece que son todos de cuna de oro“, agregó Rodrigo.




