Videla condenado a 50 años en Argentina
Por Fabiana Celaya (fabianacelaya@eldiario.com.uy) | Viernes, 6 de julio del 2012
Jorge Rafael Videla, ex dictador argentino, fue condenado a 50 años de prisión por llevar adelante durante la última dictadura militar en el vecino país, la ejecución de un plan de apropiación de niños, un delito exclusivo de esta dictadura ya que no se ha registrado en otros regímenes de la región.
El juicio se inició en febrero de 2011 contra Videla, el ex presidente de facto Reynaldo Bignone y otros nueve acusados por el robo de 34 bebés nacidos de mujeres detenidas por el régimen entre 1976 y 1982. La sentencia fue dictada por un tribunal oral de la capital argentina.
Reynaldo Bignone recibió, finalmente, una pena de 15 años de prisión. El ex responsable de la Escuela de Mecánica de la Armada, Antonio Vañek, fue condenado a 40 años de prisión e inhabilitación absoluta, por la sustracción de diez menores, mientras que, Jorge “El Tigre” Acosta recibió una pena de 30 años de prisión.
Tras un proceso inédito, la Justicia consideró que la apropiación ilegal de menores no fue un hecho aislado, sino que se trató de una política elaborada y aplicada por la cúpula de las Fuerzas Armadas como parte de un plan más amplio de represión ilegal contra la subversión en la década de 1970.
Aunque los organismos de derechos humanos habían denunciado la desaparición de 30.000 disidentes durante el régimen de facto, los registros oficiales dan cuenta sólo de 13.000 casos.
Entre los desaparecidos se encontraban muchas embarazadas que dieron a luz en cautiverio. Los bebés eran entregados a militares o allegados, quienes los registraban con su apellido y una fecha diferente de nacimiento.
Unos 500 niños nacieron en cautiverio o fueron secuestrados con sus padres, según la organización Abuelas de Plaza de Mayo, a 106 de ellos se le ha restituido su verdadera identidad.
El ex dictador Videla de 86 años, recibió la pena máxima que prevé la legislación argentina como autor de 20 casos de sustracción, retención y ocultación de un menor.
Tanto Videla como Bignone, de 84 años, ya cumplen condenas a cadena perpetua por otros crímenes de lesa humanidad en una cárcel común.



