Conflicto en Bolivia
Por Martín Cajal (martin@eldiario.com.uy) | Lunes, 25 de junio del 2012
El presidente de Bolivia, Evo Morales, dijo que opositores de derecha y policías de rangos bajos preparan un golpe de Estado, en el marco de un conflicto por mejoras salariales que llevan a cabo los efectivos, amotinados luego de rechazar un acuerdo que firmaron sus representantes con el Gobierno.
“Seguramente esa gente que privatizó (empresas del Estado en el pasado) usa a algunos hermanos policías para preparar un golpe de Estado, para hacer matar al ministro de Gobierno y para enfrentar a las Fuerzas Armadas con bombas molotov“, afirmó Morales.
Las declaraciones las hizo durante un acto con mineros, en que leyó la transcripción de supuestas comunicaciones entre los policías movilizados para organizarse y asesinar al ministro de Gobierno, Carlos Romero, dar un golpe de Estado y enfrentarse a las Fuerzas Armadas.
“Esa derecha se infiltra, usan a algunos policías (…) por eso convocamos a nuestros hermanos policías, mucha responsabilidad con su pueblo, que den seguridad porque la policía se ha creado para dar seguridad y no para dar inseguridad usada por la derecha”, dijo.
Por su parte, los policías y miembros de la oposición rechazaron las acusaciones de Morales.
La Policía pretende que sus salarios sean iguales a los de las Fuerzas Armadas. Los efectivos, no conformes con la propuesta entregada por el Gobierno, quemaron el documento y marcharon por la plaza Murillo, donde está el Palacio de Gobierno y el Parlamento.
El coronel Carlos Gutiérrez, jefe de Tránsito de La Paz, expresó su “apoyo” para “orientarlos porque hay algunos infiltrados que están haciendo ver mal a este movimiento que es completamente reivindicatorio“.
“Les pido ese respeto y esa disciplina, nunca debemos perder eso. No estamos buscando golpes, ustedes están exigiendo un sueldo digno de un policía“, dijo Gutiérrez.
Cabe señalar que tras el amotinamiento de los policías, las calles quedaron sin protección ni control de tráfico, pero no se registraron disturbios ni conflictos, salvo el viernes en La Paz, cuando algunos agentes saquearon el edificio de la Inteligencia y el Tribunal Disciplinario de la Policía, además de Interpol, y quemaron sus archivos.
El presidente criticó a los opositores por no condenar esos hechos y consideró que “esa gente está usando a algunos hermanos policías” para generar disturbios, pero advirtió que las Fuerzas Armadas no enfrentará a los policías como pretenden, para él, los opositores.
“Ya nos han informado desde el Parlamento (…) la derecha está buscando muertos. Hermanos dirigentes, compañeros obreros no nos vamos a prestar al juego de la derecha para que haya muertos“, sostuvo Morales.
Por otra parte, la ministra de Comunicación Amanda Dávila señaló que hay un plan para prolongar el conflicto y hacerlo coincidir con la llegada a La Paz esta semana de los indígenas amazónicos que defienden la reserva natural Tipnis para desestabilizar al Gobierno.
Para el Movimiento sin Miedo, aliado de Morales hasta 2010, las acusaciones de Morales son “parte de una estrategia que utiliza el Gobierno cada que tiene problemas“, afirmó a Efe uno de sus dirigentes, Edwin Herrera.
En el marco de este conflicto organizaciones de campesinos y productores de hoja de coca leales a Morales se declararon en emergencia para defender al Gobierno.



