“Un paso al costado”
Por Martín Cajal (martin@eldiario.com.uy) | Jueves, 17 de mayo del 2012
El embajador uruguayo Julio Baráibar presentó ayer su renuncia, luego de reconocer que estaba enterado hace años sobre los supuestos actos de corrupción en la comisión bilateral uruguayo-argentina, denunciados la pasada semana en el marco de las obras del dragado del Canal Martín García.
Por medio de una carta enviada a la Cancillería, y publicada en Presidencia, Baráibar explica los motivos de su renuncia:
“Vengo a expresar que mis dichos relacionados a un intento de cohecho [soborno] vinculados a un episodio que habría involucrado a un representante de una empresa privada y a un funcionario del Gobierno uruguayo ocurridos hace unos años se basaron en comentarios que llegaron a mis oídos”.
Enseguida aclara en esa misma carta que los dichos sobre supuesta corrupción, que mencionó ayer durante una entrevista para Radio Uruguay, “obedecen a un error atribuible solamente al suscripto. En consecuencia, el mencionado episodio no involucra en forma alguna al Gobierno de la República Oriental del Uruguay ni al de la República Argentina“.
Luego, finaliza diciendo que “no dar un paso al costado podría afectar las relaciones bilaterales entre ambos países hermanos y dañar la imagen del Gobierno”.
Esta semana se supo que las obras en el Canal están en suspenso, luego de que el canciller argentino Héctor Timmerman pidiera a Uruguay investigar los supuestos hechos de corrupción denunciados.
Los dichos de Baráibar fueron, justamente, para lamentar esa decisión argentina y dijo también no entenderla por tratarse de “un tema viejo“, que Uruguay conocía, y aclaró que la denuncia nunca fue un planteo oficial, sino una queja de diputados de la oposición, luego publicada en la prensa.
El Ejecutivo y también el Canciller Luis Almagro habían señalado que desconocían sobre supuestos intentos de soborno en la CARP (Comisión Administradora del Río de la Plata), que es lo que Baráibar dio a entender en esa entrevista.
Sin embargo, Baráibar se hizo cargo de sus dichos y dijo que era algo que estaba en su conocimiento “personal”, que la persona a la que intentaron sobornar se lo contó en “un acto de confianza” , por lo que eran “comentarios que llegaron a sus oídos” y que por eso su afirmación era “un error” que le correspondía tan solo a él.
Desde el Frente Amplio, el senador Alberto Couriel opinó que su renuncia es un esfuerzo “para que la relación Uruguay-Argentina se encamine“.
“No está claro incluso que se le acepte la renuncia. Y esto no necesariamente es un golpe al Gobierno ni afecta la relación con Argentina. Al Gobierno no le va a perturbar, porque su único objetivo es lograr el entendimiento para poder dragar el canal, ese es su trabajo”, dijo Couriel a Efe.
“Esto pone a Uruguay en un lugar complejo, porque el problema de corrupción es argentino, pero dimiten uruguayos, y eso nos debilita”, opinó el senador del Partido Nacional Gustavo Penadés.
Por su parte, el diputado del Partido Colorado Juan Manuel Garino, quien había denunciado en el Parlamento la existencia de corrupción en la CARP, señaló:
“Hace tiempo decimos que había hechos de corrupción claros y se lo dijimos al Canciller Luis Almagro, y este dijo que no. Incluso el presidente José Mujica amenazó con llevarnos ante la Justicia por acusar sin pruebas. Pero hoy alguien de su confianza sí dice que hubo ofrecimiento de dinero. La honestidad se la están cobrando”.
La denuncia de supuestos hechos de corrupción se refiere a que la empresa que hace el dragado de las aguas del Río de la Plata, cuyo contrato se cumplió en 2006 y que sigue sin licitación desde entonces, habría pagado a responsables argentinos de la CARP para que no se ponga en marcha un nuevo concurso por más que las ofertas sean mucho más baratas.
El presidente José Mujica criticó a la oposición la pasada semana y dijo que las acusaciones sólo afectan el clima de las relaciones bilaterales con Argentina, cuando Uruguay lo que necesita es resolver cuanto antes el dragado del Canal Martín García.



