EL DIARIO

Miercoles, 28 de Junio del 2017

Donaciones entre comillas

Por Martín Cajal, el 5 mayo, 2012

¿Que te parece?
Me gusta ¡Amo esto! Muy divertido Wow! Es triste Me enoja

En el momento en que Isha pide por mail 5.000 dólares a más de 20 maestros “yo me tenía que ir del país, a dar cursos, entonces lo que hice fue firmar un poder donde yo donaba un apartamento [único inmueble suyo en ese momento] al centro; ellos lo vendieron y se quedaron con el dinero”, cuenta el ex maestro uruguayo a EL DIARIO.

Luego de que él sale de la Fundación, reclama ese bien pero el reclamo hoy sigue. “A mí me devolvieron sólo una cifra con la que no compro ni el garaje del apartamento. Muchos otros también dieron, lo que pasa que no todos tienen propiedades”, agrega.

Algunos maestros en ese momento decidieron irse del centro por no poder reunir el dinero y era una exigencia para poder mudarse a Uruguay “donar” los 5.000 dólares”, recuerda.

Pero no sólo había que juntar la plata cada uno, “la presión también era para que consiguiéramos más personas o estudiantes que donaran su dinero, con la excusa de que nosotros dábamos tanto a la gente de forma gratuita (escribo esto y me parece un chiste) que ellos debían apoyar a I$ha en la construcción del centro que sería de todos, entre comillas”, aclara el ex maestro en un mail enviado a EL DIARIO.

Sobre este tema, en la denuncia penal a la que accedió EL DIARIO se señala:

“La denunciada Isha, además de quedarse con la diferencia de cinco mil dólares habida entre el precio de venta y el que fue pagado en el año 2010, usufructuó durante ese tiempo el dinero y lo invirtió en la adquisición de propiedades. La suma devuelta al estafado asciende a una tercera parte del valor del inmueble del que fue despojado”.

Por otra parte, el ex maestro advierte que ‘donar pero entre comillas, porque te obliga a darlo o te tenés que ir, porque está es ‘la casa de todos nosotros’, pero sólo cuando estamos en el centro. Si te querés ir, te vas y con la mano en la espalda, un colega maestro que se ha ido se fue sin tener ni para el pasaje”.

El ex maestro insiste y advierte que “en el proceso de maestría dejás todo y te dedicás a estar ahí 100 %, no es que sea un curso; estás dos años ahí. Te recomiendan, entre comillas, que no te contactes con tu familia, pero se convierte en una exigencia”.

Nadie te pone un revolver, pero “si alguien te descubre sos denunciado en una de las reuniones diarias entre maestros, donde eso es repudiado, te tratan de desenfocado, de mediocre. Todo pasa a ser esa burbuja que es el mundo Isha, donde todo es maravilloso y no tenés contacto con la realidad y sólo lo que dice Isha y lo que está ahí”.

¿Que te parece?
Me gusta ¡Amo esto! Muy divertido Wow! Es triste Me enoja

Compartir