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“Carrera con vallas”

Por (hhm@eldiario.com.uy) | Jueves, 16 de febrero del 2012

Lo que parecía bueno, no lo era tanto. Hace una semana celebrábamos que se liberarían las licencias de exportación que estaban trabadas en Argentina para el ingreso de productos nacionales en ese mercado.

Sin embargo, hay sectores donde la situación no ha experimentado cambios, por ejemplo el textil, en el rubro vestimenta, donde no sólo no se liberaron las licencias, sino que las que iban a serlo debían de cumplir con otro requisito que rige en la legislación argentina desde el primero de febrero, y que es la necesidad de aportar una declaración jurada previo a la exportación.

De hecho, de las 150 licencias correspondientes a vestimenta, sólo 49 iban a ser liberadas y están en proceso de tramitación de las declaraciones juradas. Este nuevo sistema de control no arancelario es ejercido por la AFIP (Administración Federal de Ingresos Públicos), que las recibe y analiza. En caso de no constatar problemas o de no hacer ninguna observación, en 72 horas queda liberada la licencia.

Sin embargo, si se hiciere alguna observación, la declaración pasa a estudio de la Secretaría de Comercio Interior, dirigida por Guillermo Moreno, quien se ha transformado prácticamente en un emblema proteccionista en materia comercial.

Como si fuera parte de una película, las 49 licencias textiles que iban a liberar fueron todas observadas por la AFIP, pasando a revisión de Moreno. Este órgano tiene diez días hábiles para expedirse.

Los industriales y exportadores no ocultaron su enojo y preocupación. El presidente de la Cámara de Industrias del Uruguay, Washington Burghi, dijo al diario El País: “¿Qué ha cambiado en las últimas semanas de lo que veníamos hablando el año pasado de Argentina? Nada (…) Las licencias se liberan pero las declaraciones juradas no, en definitiva la exportación sigue trancada“.

El presidente de la Cámara de la Vestimenta, Elbio Fuscaldo, comentó al mismo medio que todavía no pasaron los diez días de que dispone la Secretaría de Comercio Interior argentina, e ironizó: “Estamos pacientemente esperando”.

Fuscaldo sostuvo que los importadores argentinos tienen también que sortear muchas trabas para poder concretar su negocio. Deben de respetar el régimen de “1 por 1”, que establece que por cada peso que importen deben de exportar otro, además de negociar licencias automáticas y no automáticas y de las declaraciones juradas, sin mencionar las dificultades que el gobierno fijó para acceder a monedas extranjeras.

El canciller de la República, Luis Almagro, sostuvo que el gobierno se plantea como próximo paso plantear el tema en la comisión de monitoreo binacional liderada por los subsecretarios de Relaciones Exteriores de ambos países.

Luis Porto, el segundo en la jerarquía del Ministerio de Economía, manifestó que esa comisión bilateral es un elemento positivo pero no  “idóneo” para solucionar el tema de forma permanente.

En tanto, desde Brasil se impuso un derecho antidumping a las frazadas de fibra sintética, de pelo largo, con tejidos chinos, provenientes de Uruguay y Paraguay. Sobre ese asunto el canciller señaló que el 23 partirá una comisión técnica hacia el país norteño, y si es necesario lo hará una política. El objetivo del viaje es discutir problemas en las “normas de origen”, que son las que identifican y otorgan los beneficios arancelarios a los productos fabricados por países miembros del Mercosur, porque son claves para la exportación de automóviles a ese mercado.


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