EL DIARIO

Martes, 11 de Agosto del 2020

Los Dueños Del Fútbol

Por Nicolás Cáceres, el 12 septiembre, 2011

¿Que te parece?
Me gusta ¡Amo esto! Muy divertido Wow! Es triste Me enoja

Fermín tiene 55 años y desde que es muy chiquito concurre al fútbol. Con mucho esfuerzo paga hace 30 años una butaca en su querido Santiago Bernabeu, feudo del Real Madrid. Desde ese lugar ha gritado los goles de Hugo Sánchez, ha festejado los quites de Hierro, de Sanchis, desde ese maravilloso sitio se ha deslumbrado con la magia de Zidane y de un tal Laudrup. El balompié es el remedio de todos los fines de semana contra su abultada agenda laboral y es quizás por eso que lo disfruta tanto.

Hoy Fermín está en Buenos Aires y por supuesto quiere ir a la cancha. Vivir su propia experiencia sobre el  fútbol latinoamericano del que tanto le han hablado.  Llama a un amigo, lo convence para que lo acompañe, compra las entradas y asiste a las plateas laterales del estadio.

A falta de 15 minutos para que comience el juego, el reducto se encuentra casi lleno. El único sector que tiene espacio es el centro de la grada que está detrás del arco, allí donde algunos hinchas saltan y cantan.

Qué raro- observa Fermín- ¿por qué ese espacio aun esta vacío? La respuesta no tardaría en llegar. Un hombre con el físico que denota muchas horas de gimnasio, vestido con una musculosa y sombrero de visera ingresa por la puerta del medio de la tribuna. A la distancia parece que camina liderando un grupo. Y es cierto. Detrás, se aprecia que entran por lo menos 150 más. Vienen con bombos y platillos. Llevan alcohol escondido en sus bolsos y en su sangre. Empujan a quien se atreva a interrumpir su avanzar. Todos le van abriendo el camino, para que puedan acceder a ese lugar que se encuentra reservado para ellos. El resto del público aplaude su llegada. ¿Qué es eso? ¿quienes son? – pregunta Fermín. Son los dueños del fútbol, gallego – le contesta su amigo. Y qué razón tiene, aunque sea lamentable.

Son los responsables de que existan jugadores, técnicos y árbitros amenazados. De que se suspendan partidos por su accionar violento en la tribuna. Son los culpables de que familias enteras no concurran más a un espectáculo deportivo por miedo a perder la vida. De que los negocios aledaños deban cerrar sus puertas para evitar que los saqueen. Se hacen llamar barra brava y están metidos en todos lados. Llegan al estadio custodiados por miles de policías. Van a los mundiales, siguen a sus equipos por toda América, y en muchos casos, aunque resulte poco creíble, son empleados del club. Manejan negocios millonarios y comparten decisiones con los dirigentes.

Amenazan, están siempre armados y tienen contactos con autoridades capaces de hacer que nunca sean molestados. Se mueven con una impunidad que asombra.

La explicaciones de su amigo, que parecen un desahogo, dejan a Fermín anonadado, que ya no le importa cómo se desarrolla el encuentro, sólo piensa en volver a casa sin que le suceda nada.

-Son los dueños del fútbol, gallego. Y si todos siguen haciendo la vista gorda, lo van a ser por siempre .

 

N.de R.: Esta columna fue escrita en la semana que los barras bravas de Independiente echaron a Antonio Mohamed de la dirección técnica del club. Y en la  semana que se dictó sentencia a los responsables de la muerte del hincha de River Plate, Gonzalo Acro, asesinado por otra facción de la barra del club. A los culpables los condenaron con perpetua, pero seguirán en libertad hasta que la sentencia quede firme.

¿Que te parece?
Me gusta ¡Amo esto! Muy divertido Wow! Es triste Me enoja

Compartir