EL DIARIO

Martes, 11 de Agosto del 2020

El FA Presiona a La Justicia

Por Tabaré Viera, el 9 septiembre, 2011

¿Que te parece?
Me gusta ¡Amo esto! Muy divertido Wow! Es triste Me enoja

Diputado José Bayardi: “Por el bien del Fiscal, espero que esté correctamente fundado el pedido de procesamiento…

En los últimos días, tomó estado público el pronunciamiento del fiscal Diego Pérez, solicitando el procesamiento con prisión en la causa Casinos Municipales, para los ex jerarcas del gobierno departamental de Montevideo y del gobierno frenteamplista de Tabaré Vázquez: Mariano Arana, María Julia Muñoz y Alberto Rosselli.

No se trata de un tema nuevo y aunque se alegue sorpresa, todos y fundamentalmente la dirigencia del FA, esperaban desde 2007, fecha del procesamiento de Bengoa por irregularidades en la gestión de casinos municipales en la administración de Arana, la definición de la responsabilidad de los jerarcas de entonces.

Recuérdese que para los imputados, todo se inició por una denuncia penal, la única que hay, hecha por el entonces edil departamental Cesar García. En la instrucción sumarial judicial, Bengoa siempre alegó el conocimiento y la participación de sus superiores. Y en ese sentido hubo varias instancias judiciales, declaraciones de testigos y careos, hasta que finalmente, el Fiscal, con un alegato de más de cien páginas solicitó a la Jueza, Dra. Fanny Cannesa, el procesamiento con prisión.

A partir de allí hemos sido testigos de una verdadera campaña de presión política, pretendiendo condicionar la decisión judicial.

Arreciaron las declaraciones de apoyo a los imputados y críticas al fiscal Pérez. Desde la dirección del FA se emitió un comunicado, habló el ex presidente Vázquez y varios legisladores oficialistas levantaron su voz también; el más paradigmático fue el diputado José Bayardi, quien manifestó al diario El País, “Por el bien del Fiscal, espero que esté correctamente fundado el pedido de procesamiento…”. Hasta el presidente de la república hizo pública su opinión, diciendo que conoce bastante bien a los imputados y que “cree que puede haber errores de carácter humano, de procedimiento, pero de ninguna manera mala fé…”.

Estas son presiones absolutamente inaceptables en un país en pleno estado de derecho. El respeto de la separación de poderes y la absoluta independencia de la justicia son aspectos esenciales en la vida democrática de la República.

El fiscal Pérez aclaró enfáticamente que “juzga delitos más allá del color político de los involucrados”
Precisamente pidió el procesamiento de Mariano Arana por entender que avaló la gestión de Juan Carlos Bengoa y las irregularidades. Lo responsabilizó de haber negociado directamente con un empresario.
A Muñoz, entonces Secretaria General de la Comuna, consideró que al firmar todas las resoluciones “era consciente de las decisiones políticas que tomaba”.

En cuanto a Rosselli, que era el superior de Bengoa, está imputado por haber firmado las dos resoluciones de ganancias abultadas que no firmó el mismo Bengoa.

Los fiscales son magistrados equiparados a los jueces en salarios y tareas, pero a diferencia de éstos dependen del Poder Ejecutivo, directamente del Ministerio de Educación y Cultura. La ley los obliga a actuar con independencia técnica y no pueden realizar otras tareas, pero para cada designación o ascenso dependen del voto del Parlamento.

Estoy seguro que el Dr. Diego Pérez, así como los demás fiscales, actúan con total independencia, pero no es correcto que el sistema político, en particular los parlamentarios y el propio Presidente, realicen declaraciones amenazantes, pretendiendo influir sobre alguna de sus decisiones.

No sabemos si estos dirigentes frenteamplistas son o no culpables, es más, no me gustaría estar escribiendo esta nota, por respeto a las personas que todavía no han recibido el fallo. Los hombres y las mujeres públicas estamos expuestos a las críticas, no siempre sanas, y hasta la posibilidad de denuncias judiciales, y lo peor que nos puede pasar, lo que más dolor causa a nuestras familias es la vergüenza del escarnio público al que nos someten los injustos pre juzgamientos. Por ello, en estos casos, nos llamamos a silencio hasta que haya un fallo judicial: dejemos a la justicia actuar. Pero esto es válido para todos, también para los camaradas políticos de los imputados y sobre todo cuando son gobierno.

Por supuesto que los magistrados, al igual que cualquier otro funcionario público, pueden ser criticados, por quienes entienden que se han equivocado. Pero estas críticas deben estar en el marco del respeto, carentes de agravios, pero fundamentalmente ausentes de indebidas presiones.

No podemos aceptar calladamente, la amenaza de un parlamentario oficialista “que por el bien del magistrado” esté debidamente fundamentado. Eso es patoterismo.

¿Que te parece?
Me gusta ¡Amo esto! Muy divertido Wow! Es triste Me enoja

Compartir