EL DIARIO

Martes, 14 de Julio del 2020

El Largo Camino De La Promesa Al Cumplimiento

Por Luis Alberto Heber, el 18 agosto, 2011

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No quiero dramatizar. Pero, por lo menos, dar desde ya una voz de alerta. Si terminado este ejercicio de gobierno, los ciudadanos advierten que aquello que se le prometió en la campaña electoral dista en forma elocuente de haber sido cumplido, pueden adoptar formas espontáneas y no tradicionales para expresarse a través del voto en 2014. Generando un horizonte hoy inimaginable y, lo que es peor, comenzando a renegar de las formulaciones democráticas, ya que el “sistema de partidos” no colma sus aspiraciones.

Es que, en 2004, la mayoría de los votantes, hartos de lo que tenían para ofrecer los partidos históricos o fundacionales, le dieron mayoría absoluta y el timón del gobierno al Dr. Tabaré Vázquez. Cinco años más tarde, con un poco menos de holgura – esta vez con balotaje –  la receta volvió a cumplirse, pero – a su vez – cambiando el énfasis aun dentro del mismo partido. Ahora la conducción fue otorgada al “rebelde”, al “contestatario”, José Mujica. Si este nuevo gobierno “progresista” falla, en su largo periplo hacia el socialismo, creo que se abrirán los interrogantes del primer párrafo.

Es que, cuando se triunfa, se generan para con el ciudadano obligaciones que cumplir. Mas aún si se dispone de mayoría absoluta en ambas Cámaras para que el Poder Ejecutivo y el Legislativo actúen armónicamente y en la misma dirección, aunque a los opositores la misma pueda parecerles equivocada y cumplan su labor con estruendo.

Los ejemplos abundan. Pero hoy quiero compartir con ustedes una de las “bolillas” principales del examen: la Educación.

Dijo el Presidente Mujica ante la Asamblea General, al asumir el 1º de marzo de 2010:

“Permítanme un pequeño subrayado: educación, educación, educación.

Y otra vez, educación”.

Los gobernantes deberíamos ser obligados todas las mañanas a llenar planas, como en la escuela, escribiendo 100 veces, “debo ocuparme de la educación”

Ha pasado un año y medio desde esa contundente afirmación. ¿Y dónde está el paradigma de “más y mejor educación”? Perdido en algún lugar remoto. ¿Dónde quedaron los acuerdos interpartidarios signados en mayo de 2010, mas allá de algunas “salvedades”? Enredados en la tradicional y retardataria burocracia.

¿Qué acciones efectivas se han realizado por parte del gobierno o de las autoridades de la Enseñanza, que tienen autonomía? O, por lo menos, qué propuesta se ha conocido  que permita vislumbrar que hay una esperanza, un horizonte, una par de ideas removedoras para salir del pozo? Ninguna.

Cuando alguien quiere hacer algo diferente, como la Directora del Liceo Bauzá, (Graciela Bianchi), que parece ir en la buena dirección, se trata de inmediato de silenciarlo, de tomar las ideas como provocación. Mientras tanto, nuestro país se rezaga año a año. Las pruebas PISA son elocuentes al respecto, aunque alguna autoridad pretenda cuestionarlas, por el hecho de ser “externas”. Caímos del puesto 39 al 47.

Sostuvo, tiempo atrás, al Arq. Juan Andrés Sienra: “El sistema es un fraude que cada vez ofrece una educación de menor calidad a los jóvenes de menores recursos”. El Ec. Ernesto Talvi divulgó, a la vez que, “en los contextos socioculturales más desfavorables, 45 de cada 100 estudiantes de 15 años no poseen las destrezas mínimas para insertarse en la vida ciudadana y la actividad laboral”.

Todo el debate parece limitarse a una enorme transacción sobre recursos y porcentaje del PBI que debe dedicarse al tema. La “cantidad” no va de la mano con la “calidad”, necesariamente. Ustedes lo saben. Tener más dinero para gastar tampoco conlleva a que el gasto sea “eficiente”. La educación pública – modélica durante decenios en toda América – está padeciendo un calvario.

Y el gobierno, mas allá del afán presidencial resaltado al asumir, parece un barco a la deriva en este tema, totalmente superado por las circunstancias, sin que nadie se atreva a salir de su “chacra” y empuñar el timón con mano firme.

Compartirán conmigo que una mala y pobre educación, que ni siquiera incluya valores, es la antítesis del objetivo perseguido de mayor igualdad social. Al contrario, ahonda la brecha, agranda la distancia y crea un “círculo perverso” en el que quien más tiene mejor se educa y mejores oportunidades se le abren en el campo laboral. Como contracara, quien menos tiene, peor se educa, y solo obtendrá precarias condiciones de trabajo.

Y que conste que se pueden hacer grandes cosas: ahí está, en pleno barrio Casavalle, el Liceo Jubilar “Juan Pablo II”, construido y llevado adelante con esfuerzo privado, pero gratuito para quienes asisten al mismo, con espléndidos resultados en cuanto a la integración social y laboral de los adolescentes.

Puede ser que, prisionero de sus dudas y sus divergentes opiniones en este tema – como en tantos otros – el gobierno opte por resignarse.

Nosotros no.

La Educación ha sido y seguirá siendo una enorme prioridad para nuestro Partido Nacional, que una y otra vez – casi diría que tozudamente – ha presentado un cúmulo de propuestas sobre la materia.

Porque, volviendo al inicio, si llega ese descontento ciudadano por las promesas no cumplidas sobre el cual alertamos al principio de esta nota, esperamos que los mismos no caigan en la decepción total y el descrédito democrático, porque allí estará esperándolos, nítidamente, una solida propuesta alternativa.

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