EL DIARIO

Lunes, 1 de Marzo del 2021

Canelones: ¿El Silicon Valley Uruguayo?

Por Guillermo Sicardi, MBA, el 31 julio, 2011

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Este artículo lo escribió mi hijo Santiago Sicardi, de 17 años, al presentarse al Concurso “Jóvenes Corresponsales”, organizado por la Oficina de Prensa de la Embajada de Estados Unidos en Uruguay:

Hace 100 años, en el valle en la zona sur de la bahía de San Francisco la riqueza estaba en la tierra: debajo de ésta se extraía el oro y encima de ella se cultivaban vides. Algo similar a lo que vive hoy Uruguay: buscando hierro, oro y petróleo por debajo y soja, carne y vino en la superficie.

Pero fue Frederick Terman, un profesor de ingeniería eléctrica de la universidad de Stanford, el que produjo
el gran cambio de paradigma: en vez de extraer oro, extraigamos ideas y en vez de plantar vides, plantemos
emprendedores.

Ideó un programa para incentivar a los estudiantes egresados en el campo de la tecnología a crear sus propias empresas, ofreciéndoles capital de riesgo para instalarse en un predio contiguo a la Universidad. El proyecto logró
atraer la atención del Estado, quien actuó como agente dinamizador realizando algunos contratos con las empresas
recién creadas.

¿Es posible que Canelones recree un modelo similar al Silicon Valley, o seguiremos siendo “la huerta de Montevideo” proveyendo frutas y verduras en vez de conocimiento?

Enrique Kramer, profesor de Estrategia de la Universidad ORT, destacó que “deberíamos apostar a innovar no sólo en esta parte del proceso sino también aguas abajo -en la elaboración de los productos naturales y simultáneamente en biología molecular, tecnologías de la información y comunicaciones.”

En la actualidad, tan sólo 500 empresas ubicadas en el “Valle del Silicio” generan ingresos equivalentes al 70% del PIB de todo México. En Uruguay la realidad es otra, ya que pese al crecimiento económico de estos últimos años, el 73% de las exportaciones siguen siendo de productos primarios.

En la ciudad de Pando (Canelones), la Universidad de la República (UdelaR) a través de la Facultad de Química, crearon el Parque Científico y Tecnológico de Pando (PTCP) “a partir de una estrategia de la Universidad de la República de compartir su capacidad de investigación con el sector productivo, bajo la forma de consorcios de riesgo y beneficio compartidos”.

A comienzos del 2011 se empezó a construir el edificio Ceibo, que contará con más de 4.000 m2 de infraestructura distribuida en un parque de 7 hectáreas y espera albergar unos 40 científicos profesionales, 15 laboratorios equipados con máquinas y tecnología avanzada. ¿Estaremos frente a la semilla del Silicon Valley uruguayo?

Álvaro Mombrú, Director del PTCP – destacó que “debemos verlo como un emprendimiento con potencial y que puede servirle al país para ayudar a caminar hacia la innovación en su producción. Se va a desarrollar con características propias y adaptadas a los requerimientos de las necesidades de la producción nacional en las áreas de nuestra experticia”.

“Sin duda es una meta a largo plazo, la cual fortaleciendo el vínculo entre el empresario y el polo a través de la confianza podremos seguir prosperando, como ya lo estamos haciendo”, señaló Mariano Romero, encargado del Departamento de Nanotecnología del Parque.

Respecto al vínculo entre las universidades y las empresas, “todavía hay en general bastante distancia entre unas y otras, pero no me cabe duda que la relación debería ser más estrecha”, sostuvo Kramer. Y agregó que la Universidad ORT “cuenta con el Centro de Innovación y Emprendimientos, por el cual los estudiantes de grado y de postgrado realizan el proyecto final de carrera y se les apoya para materializar esa iniciativa.”

¿Seremos capaces utilizar esta estructura para alentar el surgimiento de empresas de la magnitud de Google, Yahoo o Cisco Systems o nos conformaremos con unos desarrollos básicos para la industria de alimentos o farmacéutica local?

Romero sostuvo que “Hoy no estamos a la altura de otros parques tecnológicos internacionales, por lo que debemos enfocarnos primero a hacer las cosas bien acá, generar prestigio, y luego ganar la confianza de empresas extranjeras que se quieran instalar en Canelones”, agregó.

Thomas O’Malia, Director del Lloyd Greif Center for Entreprenerial Studies de la USC (University of Southern California), entiende que existen tres requisitos para fomentar el emprendedurismo: 1) Una cultura de emprendimiento: que emprender sea un comportamiento aceptado y el admirado. 2) Una infraestructura adecuada, que permita a la gente crear su propio empleo, facilitándole las cosas al emprendedor para llevar su idea al mercado y 3) Una buena red de contactos, vinculando al emprendedor con Universidades, organismos estatales, empresas e inversores.

Uruguay está lejos para poder llamarse “Tierra de Emprendedores” ya que:

• Sólo el 7% de los jóvenes uruguayos quieren ser empresarios
• El 63% aspiran a ser empleados públicos
• Para un puesto de “ujier” en el Palacio Legislativo se presentaron 170.000 jóvenes
• Para el concurso Venture Day Iberoamericano 2010, solamente se recibieron 120 proyectos.

Si logramos establecer en el Uruguay un modelo similar al Silicon Valley, apostando a la prosperidad y al emprendedurismo, ¿podremos revertir los datos mencionados y cambiar la cultura de los jóvenes uruguayos?

 

Actualización: Santiago ganó el concurso de la Embajada de Estados Unidos con este mismo artículo.

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